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Tonicruz

No somos

Lo he leído en el libro 13,99 euros de Fredéric Beigbeder: “el hombre moderno busca estar en un lugar en el que no se encuentra”. Constantemente nos evadimos del momento y de las circunstancias en las que tenemos que vivir.

No me refiero aquí al vuelo que generan las sustancias estupefacientes, tan antiguas como el propio ser humano y eternas compañeras en nuestro inevitable viaje hacia la muerte a lo largo de miles de generaciones.

Hablo más bien de nuestro cotidiano quehacer. Nos aterroriza tanto aburrirnos que buscamos entretenimientos ruidosos, coloristas o ambas cosas. Encendemos el televisor o nuestro equipo de música como si sin él no se entendiera nuestro sillón. El hogar no es tal si alguien o algo no nos está insinuando cualquier trivialidad a través de un altavoz.

En nuestros momentos de soledad y aislamiento, nos conectamos a través de internet a otras almas solitarias. Hablamos con nuestros amigos, novias o amantes a través de una pantalla y hasta hay quien copula intelectualmente en una suerte de moderno sexo tántrico.

El otro ya no se ha convertido en una opción sino en una referencia. Twitter, facebook... publicamos nuestra vida con alegría esperando -siempre- una aprobación. Todo con tal de ser a base de no ser. Con tal de entretenernos desnudamos nuestra alma. Nos sinceramos. Nos pedimos voluntarios para agolparnos en una informe masa como japoneses en el metro en hora punta.

Usamos el móvil como salvavidas. Sin él, no valdría la pena el oxígeno que respiramos. El humano ya no es un ser social, sino supersocial. No le basta con reconocerse en la mirada del otro, necesita saberse una referencia para el amigo y para el enemigo.

No podemos aburrirnos. No podemos ser. No somos. Beigbeder entiende como conclusión que la diversión ha sustituido a Dios. Me atrevo a matizar que Dios para muchos y en estos tiempos, son los otros.

Dejo de filosofar. Voy a hacer público este texto. Voy a ser.

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1 comentario

Isabel G. -

Deberías de "filosofar" más a menudo, a quienes te leemos nos haces pensar.

"Pienso, luego, [...]a veces ni hay luego...

Un saludo.
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